Pentágono
Ayuntamiento promueve la Kimbomba
PENTAGONO INFORMA: AYUNTAMIENTO PROMUEVE LA KIMBOMBA
Merida Yucatan El tinjoroch, la kimbomba y el balero son algunos de los juegos tradicionales que la Subdirección de Ecología de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Mérida está difundiendo y enseñando a las nuevas generaciones dentro de las actividades de la Bici Ruta.
Ubicados con unas mesas de trabajo en Paseo de Montejo, frente a la escuela Modelo, personal de Ecología llama la atención de los padres de familia, que al ver sus juegos de la infancia se acercan para recordar aquellos tiempos y de paso enseñar a sus hijos estas tradiciones que están en el olvido.
“Tenemos una gran riqueza abandonada en los juegos tradicionales y eso nos animó a buscar promover este tipo de actividades, que son muy recreativas”, señaló Nora Zimbeck Peña, subdirectora de Ecología.
Doña María Casanova Huchím se acercó de inmediato al juego de la kimbomba y sin pensarlo se animó a jugar para recordar su infancia.
“Estos sí eran buenos juegos, no los videojuegos de hoy, que son muy ociosos, pero lo más importante es que nuestros hijos y las próximas generaciones sepan que existen estos juegos, que son de tradición”, dijo.
También se acercaron grupos de jóvenes que les llamó la atención, pero desconocían las reglas.
“Tenemos que explicarles a los jóvenes de qué se trata la kimbomba y sus reglas y cuando se animan se divierten, ellos mismos lo reconocen y hasta preguntan dónde se puede conseguir el juego. Incluso se sorprenden cuando les decimos que antes era fabricado por nosotros mismos”, explica Roberto Osorio, encargado de la hacienda Cuxtal, quien también realiza la labor de promoción.
En el lugar de la Subdirección de Ecología también se ofrecen otros juegos, como el balero, dibujo, tinjoroh, pero sobre todo una labor de cultura a favor de la ecología, con la promoción del cuidado del medio ambiente.
Nora Zimbeck destacó la labor que realiza el personal de la subdirección que dirige, pues elaboran trabajos manuales, como una lotería con figuras de animales endémicos de Yucatán, y el fomento de una cultura de conservación mediante pláticas y talleres con personas de todas las edades.
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